TodoTenis

Lo mejor del tenis mundial

21.2.07

Muchas ganas, poco tenis


Ayer fue la presentación del jugador que mas esperaba la gente. David Nalbandian llegaba a Buenos Aires a jugar un ATP desde el año 2003, donde cayó en cuartos frente a Guillermo Coria, quien luego perdería la final ante Carlos Moyá. Desde entonces, David sólo jugó en Buenos Aires por la Copa Davis. La expectativa era muy grande y el rival muy complicado. Luis Horna viene de ganar el segundo título de su carrera en Viña del Mar, por lo tanto traía un anvión anímico importante.


La superficie y el rival exigían un desgaste físico importante al que David no estaba preparado. Lucho es un jugador típico de tierra, pasador de mil pelotas y con una derecha muy pesada. El cordobés está mas acostumbrado a un juego mas lineal y veloz, con puntos mas cortos. Esto sumado a que "estoy en medio de una pretemporada", según palabras del mismo David, donde busca recuperar su mejor forma física luego de la tendinitis en su rodilla derecha sufrida en Oceanía un mes atrás. Entonces, con este panorama, David salió ayer a luchar por su amor propio, para no defraudar a la gente que lo había venido a ver. En su fuero íntimo, él es muy consciente de que le falta mucho para ser el Rey que todos esperan, pero como cada vez que pisa una cancha, David deja todo...

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4.12.06

David, Argentina a tus pies


Pocos fueron los deportistas que mantuvieron en vilo a nuestro país a lo largo de la historia. No cualquiera tiene ese privilegio y el posterior reconocimiento. Con Diego Maradona a la cabeza de esta lista, en tenis la referencia ineludible es para Guillermo Vilas. Debajo, Batata Clerc y Gaby Sabatini compiten por el segundo lugar. Por talento, carisma y entrega, el que pelea por un lugarcito en la historia del deporte argentino es David Nalbandian. Con pocos pergaminos en su currículum, pero una imnensa historia en las paradas bravas dentro del circuito, al cordobés le falta ganar uno de los cuatro torneos mas importantes de este deporte para recibirse de héroe nacional, y obviamente, la obsesión de él y todo un país: la Copa Davis.

Líder natural del equipo que acaba de perder frente a Rusia la final de la Davis, Nalbandian rinde cada vez que se lo propone. Jugar por el país le provoca tanta motivación que deja la vida en la cancha, mezcladas con pizcas de talento inconmensurable, que provocan un juego digno de un número uno del mundo. Despachando rivales "pesaditos" a mansalva, a David sólo le faltó levantarse bien el sábado. Si hubiera sentido mas la pelota, si le hubiera corrido mas la devolución, ahora estaríamos hablando de otra historia. Pero el deporte es así: a veces se gana y a veces se pierde. Por suerte, David todavía es un ser humano y puede tener un día flojo. De todos modos, los bailes a Safin y Davydenko en Moscú quedarán en la historia, la misma que el busca escribir dentro del deporte argentino. Mientras tanto, sigue sumando méritos. Sabe que la Ensaladera ahora está lejos, pero en un futuro cercano, será parte de nuestras vitrinas.

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